La cavitación ultrasónica, puede considerarse un tratamiento alternativo a la liposución quirúrgica ya que permite evitar el quirófano y anestesia, además el tratamiento es indoloro.

A pesar de que estetratamiento se realiza en zonas corporales pequeñas y localizadas no está exento de riesgo. Los avances en medicina han permitido usar los ultrasonidos a baja frecuencia (cavitación) para la reducción de la grasa localizada, conocida popularmente como, cartucheras, michelines o papada.

Tiene varios efectos útiles para combatir la grasa, ya que disuelve las células cargadas de grasa (adipocito) y aumenta la permeabilidad de éstas lo que facilita su eliminación del organismo. Finalmente parte del contenido de estas células es metabolizado por el hígado y eliminado por vía urinaria, por lo que siempre se recomienda beber agua en abundancia tanto el día del tratamiento como los días posteriores.

La realización de los tratamientos dura aprox. Unos 35 minutos y después hay que drenar otros 20min con  presoterapia o masaje para que tenga el mayor efecto posible, ya que debemos conducir las células de grasa disueltas hacia el sistema linfático para que las capte. Sino volveremos a absorberla donde no nos interesa.

Pero como todo tratamiento estético, existen contraindicaciones, absolutas o relativas según cada persona. No podemos cavitar en personas con insuficiencia renal hepática, personas que lleven marcapasos etc.

El uso de equipos cada vez más potentes hace importante tomar cuidados cuando hay órganos vitales cerca para evitar que se vean afectados. No se trata del usar la máquina a tope de potencia para que el tratamiento sea más efectivo, sino que hay que adaptar la potencia y la profundidad del tratamiento dependiendo de la zona y la persona a tratar, regulando la máquina a la cantidad de grasa.

Trinidad García Miguel
TG láser – Estética de vanguardia

www.tg-laser.com

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